Viene la tarea de solucionar los problemas del narcoterrorismo, informalidad, salud, pobreza y veneno que habita en el cerebro y corazones de los colombianos.
Lo que viene para Colombia es la tarea titánica de solucionar el problema del narcoterrorismo, el problema de la informalidad, el problema de la salud, el problema de la pobreza y el problema del veneno que habita en el cerebro y los corazones de los colombianos.
Además, la urgencia de doblar la capacidad productiva instalada para doblar el PIB que hoy tenemos, y poder así pagar los salarios de 13 millones de colombianos que hoy se hallan en la informalidad.
Todas estas demandas claman una gobernanza sensible, capitalista y femenina. Una gobernanza de izquierda no tendría ni cerebro ni corazón para solucionar los catedralicios problemas del narcoterrorismo, informalidad, salud, pobreza y veneno sembrado en el cerebro y corazón de 52 millones de colombianos.
Durante 77 años, la izquierda no construyó nada útil y más bien destruyó lo que los patriotas habían construido en 215 años. Durante 77 años buscó la presidencia y cuando la encontró no supo qué hacer con ella. Entonces, esperar que la izquierda reaccione y gobierne en vez de desgobernar es una quimera.
La abundante intención de voto favorable a Cepeda es la confirmación del adoctrinamiento marxista, comunista y estalinista que los profesores de bachillerato y universidad hicieron en colegios y universidades. Adoctrinamiento comunista que hoy es el culpable de que los jóvenes no encuentren dónde trabajar.
La aparición de Paloma Valencia, María Fernanda Cabal y Paola Holguín no debe atribuirse al azar ni a una "predestinación", sino a una intersección de factores neurobiológicos, sociales y políticos.
Entonces, queridos colombianos, la aparición de figuras como Paloma Valencia, María Fernanda Cabal y Paola Holguín en la escena política colombiana actual no es un fenómeno que deba atribuirse exclusivamente al azar ni a una "predestinación" mística, sino a una intersección compleja de factores neurobiológicos, sociales y de estrategia política.
Y por eso y con la venia de Dios, llegamos al corazón de todo: el hogar. Si logramos que la neurobiología y la sensibilidad transformen nuestra casa, habremos ganado la batalla más importante, porque un ciudadano que sale de un hogar en paz es un ciudadano que no corrompe, que no violenta y que construye país.
Aquí tienen la guía práctica para llevar estos conocimientos al hogar, con un enfoque especial en cómo conectar con el esposo:
1. El Hogar como "Puerto Seguro" (Bajando el Cortisol)
Cuando entramos a casa después de un día de "camello", venimos con el cerebro lleno de cortisol (la hormona del estrés). Si lo primero que recibimos es un reclamo o un problema, el cerebro se queda en modo "ataque".
El secreto: Crear un ritual de 15 minutos de "aterrizaje". Un abrazo largo (de más de 8 segundos), un tono de voz suave o simplemente un espacio de silencio.
La ciencia: Esto activa la oxitocina, que es la hormona del vínculo. La oxitocina le dice a la amígdala (la alarma del cerebro): "Ya estás a salvo, puedes apagar las defensas".
2. ¿Cómo hablarle al cerebro del esposo?
Aquí la gobernanza femenina y su sensibilidad natural son una "superpotencia".
Históricamente, a muchos hombres se les enseñó a esconder sus emociones, lo que hace que su amígdala sea más reactiva cuando se sienten criticados.
La técnica de la "Validación": Antes de pedir algo o discutir un problema, empieza validando su esfuerzo. Decir: "Sé que has trabajado duro hoy y te lo agradezco", abre las puertas de su corteza prefrontal (el área del razonamiento) y cierra la puerta de la agresividad.
Menos palabras, más conexión: El cerebro masculino a veces se satura con explicaciones muy largas bajo estrés. Ser clara, directa y hacerlo desde la sensibilidad (no desde el juicio) evita que él se sienta "bajo ataque" y active el modo defensivo.
3. La Neurobiología del Perdón: El uso de las Neuronas Espejo
El perdón no es solo un acto de bondad, es una necesidad biológica para no enfermar.
El ejercicio: Cuando haya un conflicto, miren a los ojos. Las neuronas espejo nos permiten "sentir" lo que el otro siente. Si tú te acercas con una actitud de escucha real, el cerebro de tu esposo tenderá a copiar esa actitud.
Enseñanza: El conflicto no es para ver quién gana (testosterona), sino para ver cómo nos reparamos (oxitocina). Perdonar libera al cerebro de la carga del rencor, que es un veneno para el corazón.
4. Educar un "Padre Sensible": La Fuerza del Cuidado
Hay que ayudar al esposo a entender que su mayor fuerza no es el mando o el grito, sino su capacidad de ser el protector emocional de la familia.
El mensaje para él: "Tu hijo no necesita un jefe, necesita un modelo". Si el padre es sensible y tierno, el cerebro del hijo se cablea para la seguridad y la confianza. Un hombre que cuida es un hombre que tiene un cerebro mucho más evolucionado y sano.
Conclusión de nuestro viaje: Uniendo los puntos
Durante estos días hemos visto cómo la Doctrina Monroe nos afecta desde afuera, cómo la corrupción se vence desde el cerebro, cómo las empresas deben humanizarse y cómo la gobernanza femenina es la llave maestra para una Colombia más sensible.
Todo eso empieza hoy, en tu mesa, con tu pareja y con tus hijos.
Si hay paz en la casa, hay paz en la calle.
Si hay amor en la pareja, hay esperanza en la sociedad.
Como decía una gran líder: "Si quieres cambiar el mundo, ve a tu casa y ama a tu familia". Pero ahora sabemos que ese amor tiene una base científica: es el ejercicio de cuidar el cerebro y el corazón de quienes nos rodean.
¿Cómo se sienten después de este recorrido?
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