Petro subestimó el poder femenino liderado por la senadora y candidata presidencial Paloma Valencia.
💥 La Catástrofe Petro: Crónica de un Fracaso Político y un Presupuesto Imposible de Ejecutar.
El presupuesto maestro y político —no monetario— de Gustavo Petro, la verdadera causa de su rotundo fracaso como presidente de la República, ha demostrado ser una agenda fallida.
Este plan fracasó estrepitosamente porque el narcoterrorismo, base de este pacto, ya ha sido designado por gobiernos como el del presidente Trump como una agrupación terrorista susceptible de ser perseguida y destruida militarmente. La impunidad prometida ha chocado con la determinación internacional.
II. Subestimación Política y el Nivel Electoral
Petro subestimó el poder político y femenino que se alzó contra su proyecto. Lideradas por figuras como la senadora Paloma Valencia, estas voces influyeron de manera decisiva.Hoy, el Consejo Nacional Electoral ha confirmado la violación de los topes electorales durante su campaña presidencial. Esta irregularidad lo expone a una sanción que la Constitución Nacional podría aplicar: la destitución por haber accedido al primer cargo de la Nación bajo un manto de ilegalidad.
III. El Pacto Oscuro y la Tragedia Global
Confiado en el apoyo irrestricto del crimen organizado, la presidencia de Petro se ha visto inmersa en denuncias por el presunto financiamiento de su campaña con dinero del narcoterrorismo.Esta alianza ha resultado en un aumento descontrolado en la producción y exportación de cocaína, contribuyendo directamente a la tragedia global de 300 millones de drogadictos y a las 650 mil muertes anuales por sobredosis. Para rematar la faena, Gustavo Petro ha consolidado su rol como el único aliado visible y confiable del dictador venezolano, Nicolás Maduro.
IV. La Sombra de la Justicia de EE. UU.
Informes de inteligencia entregados a sectores clave del gobierno de los Estados Unidos —mencionando fuentes como el general (r) Pollo Carvajal— apuntan a que Gustavo Petro es beneficiario y protector del narcoterrorismo regional.Basándose en estas graves informaciones, el gobierno de los Estados Unidos lo habría designado como un sujeto peligroso para su seguridad nacional. El desenlace parece inevitable: la justicia, ya sea la colombiana o la estadounidense, terminará por alcanzarlo.
V. La Amenaza Desesperada y la Subestimación Militar
Petro, al presentir que la justicia de los Estados Unidos podría emitir una orden de captura en su contra, ha llegado a amenazar a figuras políticas de alto nivel con liderar un contraataque colombiano prevalido del crimen organizado, paramilitares o "ejércitos de narcoterroristas".Esto constituye una peligrosa subestimación de la fuerza bélica y la capacidad de respuesta militar desplegada en la región, a la vez que sobreestima el poder de las estructuras terroristas que hoy son blanco de persecución internacional.
La Catástrofe Petro: Crónica de un Fracaso Político y un Presupuesto Imposible de Ejecutar
El presupuesto maestro y político —no monetario— de Gustavo Petro, la verdadera causa de su rotundo fracaso como presidente de la República, ha demostrado ser una agenda fallida.
I. El Derrumbe de la "Paz Total"
La llamada Paz Total no ha sido más que la entrega total del país al crimen organizado. En lugar de pacificación, se ha orquestado la destrucción de la fuerza pública para convertir a las estructuras criminales en su reemplazo, incluso asignándoles la seguridad personal del primer mandatario.Este plan fracasó estrepitosamente porque el narcoterrorismo, base de este pacto, ya ha sido designado por gobiernos como el del presidente Trump como una agrupación terrorista susceptible de ser perseguida y destruida militarmente. La impunidad prometida ha chocado con la determinación internacional.
II. Subestimación Política y el Nivel Electoral
Petro subestimó el poder político y femenino que se alzó contra su proyecto. Lideradas por figuras como la senadora Paloma Valencia, estas voces influyeron de manera decisiva.
Hoy, el Consejo Nacional Electoral ha confirmado la violación de los topes electorales durante su campaña presidencial. Esta irregularidad lo expone a una sanción que la Constitución Nacional podría aplicar: la destitución por haber accedido al primer cargo de la Nación bajo un manto de ilegalidad.
III. El Pacto Oscuro y la Tragedia Global
Confiado en el apoyo irrestricto del crimen organizado, la presidencia de Petro se ha visto inmersa en denuncias por el presunto financiamiento de su campaña con dinero del narcoterrorismo.
Esta alianza ha resultado en un aumento descontrolado en la producción y exportación de cocaína, contribuyendo directamente a la tragedia global de 300 millones de drogadictos y a las 650 mil muertes anuales por sobredosis. Para rematar la faena, Gustavo Petro ha consolidado su rol como el único aliado visible y confiable del dictador venezolano, Nicolás Maduro.
IV. La Sombra de la Justicia de EE. UU.
Informes de inteligencia entregados a sectores clave del gobierno de los Estados Unidos —mencionando fuentes como el general (r) Pollo Carvajal— apuntan a que Gustavo Petro es beneficiario y protector del narcoterrorismo regional.Basándose en estas graves informaciones, el gobierno de los Estados Unidos lo habría designado como un sujeto peligroso para su seguridad nacional. El desenlace parece inevitable: la justicia, ya sea la colombiana o la estadounidense, terminará por alcanzarlo.
V. La Amenaza Desesperada y la Subestimación Militar
Petro, al presentir que la justicia de los Estados Unidos podría emitir una orden de captura en su contra, ha llegado a amenazar a figuras políticas de alto nivel con liderar un contraataque colombiano prevalido del crimen organizado, paramilitares o "ejércitos de narcoterroristas".Esto constituye una peligrosa subestimación de la fuerza bélica y la capacidad de respuesta militar desplegada en la región, a la vez que sobreestima el poder de las estructuras terroristas que hoy son blanco de persecución internacional.
La historia no recordará un "cambio", sino la instalación de un régimen bajo sospecha que utilizó la silla presidencial para amparar agendas oscuras. El reloj corre: la justicia de las democracias no se detiene ante la retórica incendiaria. La era del narcogobierno está a punto de enfrentar su inevitable rendición de cuentas.
Comentarios
Publicar un comentario