Esta columna presenta un resumen detallado sobre la guerra cognitiva, sus características y cómo se podría enfrentar
¿Qué es la Guerra Cognitiva?
Según Daniel Estulin, citando informes de la OTAN, la guerra cognitiva es el "campo de batalla del siglo XXI", donde el cerebro humano es el objetivo principal [02:51]. A diferencia de las guerras tradicionales que buscan capturar territorios o centros de comunicación, esta nueva forma de conflicto busca capturar la percepción de las personas [02:59]. Su objetivo no es solo influir en lo que piensa una persona, sino en cómo piensa, afectando la capacidad de distinguir la verdad de la ilusión, la estructura de la lógica, los hábitos de atención y la fe en los hechos [03:57].
La OTAN afirma directamente que la neurociencia, inteligencia artificial, big data e ingeniería social se están convirtiendo en armas [04:12]. Los ataques se dirigen a la memoria, la atención, el juicio y los valores [04:22]. El objetivo final es socavar las decisiones estratégicas antes de que comience el conflicto y la destrucción de la verdad, generando fatiga mental y una sensación de pérdida de control [04:42]. En esta guerra, el ser humano ya no es sujeto, sino objeto de la guerra [05:06], y la batalla se libra entre narrativas e imágenes del mundo [05:12].
Técnicas y Herramientas Utilizadas en la Guerra Cognitiva:
Medios de Comunicación y Redes Sociales: Con la llegada del telégrafo, la radio y posteriormente las computadoras, la información comenzó a transmitirse de forma instantánea y global, volviéndose transfronteriza e internacional [10:04]. Las redes sociales y los medios digitales actuales han amplificado esto.
Arma de Información y Mercados Financieros: La información se ha convertido en un arma que afecta directamente la riqueza, la política y la psique colectiva, especialmente en un mundo donde las bolsas de valores son el "sistema nervioso de la economía global" [11:12]. Una sociedad que vive en este ritmo informativo se vuelve emocionalmente inestable y vulnerable a la manipulación [11:27], ya que es difícil distinguir la verdad de la falsedad en un estado emocional sobrecalentado [11:57].
Burbujas Informativas y Sesgo de Confirmación: Los creadores de operaciones cognitivas se aprovechan del deseo humano de buscar confirmación de juicios que ya consideramos verdaderos, descartando la información que nos irrita emocionalmente [12:43]. Esto lleva a la creación de "burbujas informativas", donde las personas se encierran en fuentes que confirman su punto de vista, perdiendo la capacidad de distinguir entre verdad y mentira [13:50].
Interactividad Bidireccional y Algoritmos: A diferencia de los medios tradicionales, los nuevos medios interactivos permiten una retroalimentación ilimitada por parte de los usuarios [14:45]. Sin embargo, esta retroalimentación puede ser imitada con éxito. Los algoritmos de las redes sociales refuerzan las burbujas informativas al mostrar contenido basado en los intereses de amigos y afinidades [16:32], lo que lleva a una manipulación común para orientar a la persona en una dirección necesaria, ya sea de mercadólogos o estrategas políticos [16:58].
Videojuegos: Se consideran un nuevo tipo de arte donde el jugador es el protagonista, influyendo en la mente millones de veces más que el cine [21:19]. Son una herramienta de impacto sobre la conciencia y, al ser creados principalmente en Occidente (EE. UU., Japón, Europa), son un medio para controlar a las nuevas generaciones, los "inforgs", que han crecido en una realidad lúdico-digital [22:29].
Destrucción de la Familia: Es una estrategia para debilitar la sociedad [24:55]. Se ataca la institución familiar de forma gradual:
Confusión de identidades: Se borran las distinciones entre hombre y mujer [26:01].
Desvalorización de roles: La palabra "madre" se vuelve incómoda, y el padre es visto como un proveedor o un riesgo potencial, llegando a ser "progenitor uno" y "progenitor dos" [26:10].
Carga de los ancianos y el linaje: Los ancianos se ven como una carga, el linaje se reduce a simple biología, y los hijos se convierten en un tema de discusión sobre su "conveniencia" [26:58].
Pérdida de sentido: La familia pierde su sentido de legado y trascendencia. Se promueve la idea de que la familia es una cárcel y los hijos un freno para el desarrollo personal, priorizando la "autorrealización" y los "límites personales" por encima de la responsabilidad social y la continuación de la raza humana [34:39].
¿Cómo Enfrentar la Guerra Cognitiva?
Daniel Estulin enfatiza que para combatir la guerra cognitiva, es crucial:
Conocimiento y Conciencia: Comprender que la guerra ha cambiado y que el objetivo son nuestros cerebros [09:24]. Necesitamos estudiar las tecnologías sociales e incorporarlas en la forma en que se construyen estrategias y se libra la batalla por la voluntad de actuar, la imagen de la victoria y la confianza en todos los niveles del gobierno, incluida la dirección militar [07:42].
Preparar Combatientes: No solo en los ejércitos, sino también a la gente común [08:23]. Es una responsabilidad explicar a las masas cómo funciona esta guerra para que puedan protegerse [08:46].
Distinguir la Propaganda: Es fundamental poder distinguir entre la propaganda constructiva y las actividades destructivas de los "hipnotizadores de la red" [24:14].
No Ignorar las Estrategias Cognitivas: No se pueden ignorar las herramientas cognitivas que se utilizan activamente [09:14].
Proteger el Legado Familiar: Reconocer que la familia no es un proyecto personal, sino un legado transmitido de generación en generación [38:07]. No se restaura con leyes o subsidios, sino hablando de ella como un deber, una verdad que no debe interrumpirse [37:39].
En resumen, la guerra cognitiva es una amenaza profunda que ataca la esencia de nuestro pensamiento y nuestras estructuras sociales. Para enfrentarla, se requiere una comprensión profunda de sus mecanismos y una preparación activa, tanto a nivel individual como colectivo, para proteger nuestra percepción, nuestra verdad y nuestros valores.
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