Continuamos con mucho entusiasmo y mucho patriotismo intentando interpretar el plan de redención informal para 13 millones de informales concebido y próximo a ejecutar por la presidenta Paloma Valencia: La Metamorfosis de la Tierra: Del Bulto a la Molécula.
Colombia se encuentra frente a un abismo o una oportunidad histórica. Durante décadas, nuestra balanza comercial ha dependido de la exportación de "commodities": café en grano, bananos por caja y flores por tallo. Es una economía de volumen que nos mantiene atados a los precios de Nueva York y al capricho del clima. Pero el 2026 marca el inicio de una nueva era bajo la gobernanza de la Doctora Paloma Valencia: la Economía de Autor.
¿Qué pasaría si dejáramos de vender solo café y empezáramos a exportar aceite de café verde para la cosmética de lujo en París? ¿O si la cáscara de nuestros cítricos, hoy un desperdicio, se transformara en pectina industrial y aceites esenciales? La respuesta es contundente: la utilidad neta pasaría de un modesto 10% a un asombroso 300% o más.
Este cambio requiere tres pilares que he denominado el Puente de Oro:
Industrialización Tecnológica: Traer la ingeniería alemana y japonesa para procesar nuestra yuca en bioplásticos y nuestras flores en química fina.
Arquitectura Financiera: Utilizar los terrenos de la nación como garantía fiduciaria para apalancar créditos de bajo costo, permitiendo que el campesino sea accionista y no solo peón.
Dignidad Laboral: Un salario que supere el mínimo legal, profesionalizando al hijo del agricultor como técnico en biorrefinerías.
El modelo está listo. La capacidad productiva está identificada. Solo falta la voluntad política y empresarial para dejar de ser la despensa barata del mundo y convertirnos en la refinería biotecnológica de América. Es hora de que el valor agregado se quede en nuestras manos, en nuestras cooperativas y en nuestros bolsillos. El futuro no se siembra, se procesa.
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