La manera torpe y guache como Petro maneja las relaciones con el Presidente Trump, contribuye a ensanchar la aversión que en los Estados Unidos le profesan al truhan que desgobierna a Colombia.
En 2026, Colombia se prepara para sus próximas elecciones presidenciales, y el panorama político parece complejo y polarizado. La premisa de que los "patriotas" se enfrentarán a los "globalistas" refleja una división que ha ganado fuerza en el debate político colombiano. Por un lado, la idea de los "patriotas" como una fuerza unificada, que ha absorbido a los partidos tradicionales, podría significar una reestructuración de la derecha y el centro-derecha. Esto podría incluir figuras que defienden la soberanía nacional, la seguridad, la empresa privada y los valores conservadores. Si logran presentarse como una opción "remozada" y unida, podrían atraer a un electorado que busca un cambio frente al gobierno actual, pero que no se identifica con la izquierda. La clave para ellos será superar las divisiones internas y presentar una candidata o candidato sólido y carismático. Por otro lado, la coalición "progresista" o "globalista...